Muchos aspirantes se plantean la siguiente gran pregunta: ¿Es posible aprobar una oposición si trabajo ocho horas al día? La respuesta es rotunda: Sí, es posible. De hecho, un porcentaje altísimo de funcionarios que consiguen su plaza lo hacen compaginando el estudio con su empleo.
Sin embargo, para lograrlo sin morir en el intento, necesitas unas dotes de organización excepcionales, disciplina de hierro y, sobre todo, aprender a optimizar tu tiempo.
Aquí te dejamos las mejores estrategias para sobrevivir y triunfar al preparar una oposición si trabajas a jornada completa.
1. Sé realista con los tiempos y la Oposición elegida
Si tienes 40 horas ocupadas a la semana por tu trabajo, no dispones del mismo tiempo material que un opositor a tiempo completo. Por esto es vital elegir la oposición adecuada. Plantearse estudiar un Grupo A1 (como Judicatura o Abogacía del Estado) trabajando a jornada completa es extremadamente complicado a corto plazo. Es preferible optar por grupos C1 o C2 (como Administrativo o Auxiliar Administrativo del Estado), ya que el temario es más acotado y permite un avance más progresivo.
2. Crea un horario de estudio innegociable
El mayor enemigo del opositor trabajador es la frase “estudiaré cuando tenga un rato libre”. El rato libre nunca llega mágicamente. Debes bloquear franjas de estudio en tu agenda como si fueran reuniones de vital importancia con tu jefe. Da igual si es despertándote dos horas antes, aprovechando la hora de la comida, o rindiendo un par de horas por la noche. Encuentra tu hora de máxima productividad y protégela.
3. Calidad frente a Cantidad: El método Pomodoro
Como tu tiempo es muy limitado (tal vez solo dispongas de 2 o 3 horas al día), no puedes permitirte el lujo de distraerte. Aplica técnicas como el Método Pomodoro: 50 minutos de estudio intenso y focalizado sin móvil, seguidos de 10 minutos de descanso. Si solo estudias 2 horas de esta manera, te cundirán más que 4 horas de pseudo-estudio divagando.
4. Aprovecha los “Tiempos Muertos”
El trayecto en metro o autobús, los viajes en coche, la sala de espera del médico o la fila del supermercado. Todo suma.
- Usa tarjetas de memoria o Flashcards en el móvil (aplicaciones como Anki).
- Escucha legislación y leyes en formato audio (podcasts o audios grabados por ti).
- Lleva siempre contigo un pequeño esquema resumiendo el tema que estés estudiando esa semana.
5. Cuida tu descanso y evita el Burnout
La trampa más peligrosa al combinar trabajo y oposición es querer abarcar tanto que acabes sufriendo Burnout (síndrome del trabajador quemado). Descansar no es un premio, es una necesidad biológica para consolidar la memoria. Oblígate a desconectar un día completo a la semana. Un cerebro saturado y agotado no retiene información; un cuerpo descansado asimila conceptos mucho más rápido.
Conclusión
Opositar mientras se trabaja es el equivalente intelectual a correr una maratón. Requerirá sacrificio y constancia, pero no es imposible. Cientos de plazas públicas se adjudican cada año a personas que, igual que tú, compaginaban su empleo con los apuntes.
Con constancia, una buena planificación y cuidando tu salud mental, tu plaza te está esperando. ¡Mucho ánimo en tu preparación!